Hidalgo

Chespirito y el secreto de la Chimoltrufia: su vínculo con Tulancingo

Entre la funa a doña Florinda por las revelaciones de la serie de Chespirito, un nuevo dato surge sobre este universo

Por si faltaba algo en la conversación sobre Florinda Meza, ahora resulta que la Chimoltrufia tiene raíces tulancinguenses. Sí, así como lo oyen: ¡Tulancingo, Hidalgo!

En medio del revuelo que vive en redes sociales, la actriz Florinda Meza, por señalamientos y críticas sobre su vida personal y profesional, resurge un dato curioso (pero 100% real, no fake) que podría poner a Tulancingo en el mapa de los Chespiritoverso.

El inesperado vínculo de la Chimoltrufia con Tulancingo

Resulta que la mamá del entrañable —y siempre dramática— personaje de Chimoltrufia, doña María Espotaverderona Torquemada viuda de Lascurain, era interpretada por la actriz del cine de oro Anabel Gutiérrez. ¿Y qué creen? Pues el personaje (y toda su familia materna) era originario de Tulancingo, Hidalgo.

Aunque el papel de la madre de la Chimoltrufia no tuvo muchas apariciones en el programa Los Caquitos, sí se menciona en varios episodios que tanto ella como la abuela materna provenían de esta ciudad hidalguense. De hecho, solo la abuela paterna venía de Zacatecas, justo como los abuelos reales de Florinda Meza.

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Los Caquitos: el sketch que conquistó a generaciones

Es decir, así como Chespirito homenajeó a Tangamandapio con el inolvidable Jaimito el cartero, también tuvo su guiño para Tulancingo, aunque menos notorio (y tal vez opacado por las broncas tras bambalinas).

Los Caquitos, donde aparecía la Chimoltrufia junto al Botija y el Chómpiras, formó parte del universo creado por Roberto Gómez Bolaños y fue uno de los segmentos más populares de Chespirito, sobre todo en su segunda etapa televisiva. Ahí, con su peculiar forma de hablar (“como digo una cosa, digo otra”, entre sus frases acuñadas) la Chimoltrufia se ganó el corazón de varias generaciones.

Y aunque hoy el debate en redes gira en torno a otros temas más polémicos, nunca está de más recordar que detrás de los personajes hay guiños, historias y homenajes que conectan con lugares reales.

¿Y qué onda con “Los Caquitos”?

Este sketch nació en los años 70 como parte del programa Chespirito y se convirtió en uno de los favoritos del público por su humor absurdo, sus personajes entrañables (o más bien, “trágico-cómicos”) y su evolución a lo largo de los años.

Aunque empezó como una sección de 5 a 10 minutitos dentro del show, con el tiempo se volvió tan popular que terminó absorbiendo gran parte del programa.

En total, se estima que Los Caquitos estuvieron al aire por más de 15 años, desde su debut en 1970 hasta la despedida del programa en 1995. Su etapa más fuerte fue entre 1980 y 1995, cuando el elenco estaba más consolidado y los capítulos eran prácticamente mini-sitcoms con trama completa.

En cuanto a episodios, no hay una cifra oficial exacta (porque el programa fue algo así como el multiverso sin guion de la televisión), pero se calcula que el segmento de Los Caquitos tuvo más de 250 apariciones entre sketches y capítulos completos.

Algunos fans cuentan incluso hasta 300 episodios, dependiendo de cómo se clasifiquen los remakes y repeticiones.

El legado de la Chimoltrufia y su toque hidalguense

Aunque hoy el debate gira en torno a Florinda Meza, la Chimoltrufia dejó huella. Su familia ficticia y su peculiar habla la convirtieron en un personaje inolvidable.

Los Caquitos pasaron de ladrones torpes a empleados de hotel, pero siempre mantuvieron su caos cómico. Y, sin querer, pusieron a Tulancingo en el mapa del Chespiritoverso.

ENRIQUE GUTIÉRREZ

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