
La Fiscalía de la CDMX confirmó que avanza la extradición de Erika Herrera, señalada por el feminicidio de Carolina Flores, tras su detención en Caracas. Pero más allá del crimen, lo que hoy prende las alertas es la precisión con la que ejecutó su ruta de fuga a Venezuela, un recorrido que, hasta ahora, deja más dudas que certezas.
Todo arrancó la noche del 15 de abril en Polanco. Horas después del ataque, Erika Herrera ya estaba fuera del país. Sin rodeos, sin bloqueos, sin una alerta activa. Su primer movimiento fue salir de la Ciudad de México rumbo a Panamá, un punto clave que suele usarse como escala internacional. Ahí no levantó sospechas. Nadie la detuvo. Nadie la marcó.
El siguiente paso fue aún más delicado: desde Panamá tomó un vuelo directo a Caracas y llegó el 16 de abril, apenas un día después del crimen. Para ese momento, las autoridades mexicanas ni siquiera habían emitido una orden de captura internacional. Ese hueco fue suficiente para que cruzara fronteras con total libertad. La llamada ruta de fuga a Venezuela no fue improvisada; siguió tiempos exactos y aprovechó cada minuto de retraso institucional.
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Detuvieron a Erika Herrera por desacato, para dar tiempo a activación de ficha roja
Fue hasta días después del asesinato cuando la Fiscalía logró activar la ficha roja de Interpol. Sin embargo, incluso con su ubicación identificada, las autoridades venezolanas no podían detenerla por el caso, por lo que la interceptaron y la aseguraron por desacato, una figura que permitió retenerla mientras llegaban los documentos oficiales.
Ese detalle encendió aún más la polémica. ¿Cómo alguien logra salir del país tan rápido después de un crimen de alto impacto? ¿Quién no actuó a tiempo? ¿Quién dejó pasar las horas clave? Hoy, la atención ya no está solo en el delito, sino en todo lo que permitió esa huida.
Ahora, mientras se concreta la extradición de Erika Herrera, el foco sigue sobre la ruta de fuga a Venezuela que utilizó tras el feminicidio de Carolina Flores, un caso que expone fallas graves y deja claro que, a veces, el problema no es solo quién huye, sino quién no reaccionó a tiempo.
“Q HICISTE MAMÁ!?”
— Carlos Jiménez (@c4jimenez) April 22, 2026
Es la forma en q la exreina de belleza, Carolina Flores, fue atacada a tiros por su suegra Erika Herrera.
Ahí la mató.
Su hijo Alejandro, le reclamó, pero la dejó huir del depa d Polanco.
Hasta el otro día, fue a @FiscaliaCDMX a denunciar.
El caso #c4EnAlerta pic.twitter.com/i6dG2HKTGz

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