¿Hay un lugar que merece ser visitado? La valiosa labor del “Ajolotario Miquiztli Xólotl”
¿Sabías que existen crueles alteraciones para hacer que los ajolotes brillen? Adéntrate en la historia del refugio que lucha por proteger su verdadera esencia.

¿Hay un lugar en Pachuca que realmente merece ser visitado? Más allá de los sitios turísticos convencionales, existe un espacio único que combina ciencia, cultura y protección ambiental, el Ajolotario Miquiztli Xólotl.
Este proyecto de conservación nació hace ocho años, cinco de ellos abierto al público por iniciativa de Néstor Luis García y su sobrina Maddie. Su propósito principal desde el primer día ha sido generar conciencia ambiental y promover el respeto por la biodiversidad. El nombre del santuario rinde homenaje a la leyenda prehispánica del dios Xólotl, quien usó sus dones de transformación para convertirse en axolotl o “monstruo de agua” y escapar de la muerte.
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Ubicado en la calle Amado Nervo #524 de la colonia Morelos en Pachuca, el santuario alberga ejemplares de Ambystoma mexicanum, Ambystoma dumerilii y salamandras terrestres (Ambystoma rivulare) rescatadas.
Néstor enfatiza que el propósito del lugar va mucho más allá de la mera exhibición comercial: “Muchos ya nada más se llevan la idea del billete de 50 y el ajolote, pero desconocen todo lo que existe detrás de él”. Por ello, su objetivo es
“Hacer una comunidad científica y biológica, no solamente en torno al ajolote, sino a nuestro planeta, y hacer esa conciencia”, nos menciono.
Dentro de las charlas educativas, se aborda con firmeza el impacto de la avaricia humana y el comercio irresponsable. Un tema crítico que denuncian es la modificación y alteración genética con fines estéticos y comerciales.
Existen comerciantes que alteran a los ejemplares mediante coloraciones luciferinas o la introducción de proteína de medusa (GFP) para lograr que brille su piel u órganos bajo luz ultravioleta. Estas prácticas crueles buscan vender a los animales como si fueran objetos de lujo. Néstor y Maddie recuerdan que el ajolote es una especie endémica protegida por la SEMARNAT y la CONABIO, por lo que su modificación genética y comercialización estética son completamente ilegales en México.

Conservación, arte y bienestar animal
Visitar este santuario representa una experiencia educativa ética y completa:
Los ajolotes sufren de estrés con facilidad y carecen de párpados, por lo que las peceras tienen abundante vegetación acuática para protegerlos de la luz y el recinto mantiene horarios reducidos de visita.
El espacio cuenta con un área audiovisual ilustrada con murales del artista Davictus sobre la leyenda de Xólotl, así como una sala de museo enriquecida con piezas donadas por la comunidad.
Conocer este lugar en sus horarios regulares de fin de semana (sábados y domingos de 1:00 p.m. a 2:00 p.m. y de 2:00 p.m. a 3:00 p.m.) es la mejor manera de apoyar directamente la alimentación y salud de estos animales.

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