
Karla Ivette Gómez presentó este lunes una solicitud formal ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) para registrar el nombre y la representación gráfica del pato Merlín como marca comercial.
El trámite busca obtener la exclusividad sobre los derechos de propiedad intelectual vinculados al ave, cuya exposición pública aumentó durante el desarrollo de la reciente competencia deportiva internacional.
La gestión administrativa en las oficinas del organismo ocurrió después de la comparecencia de la familia de los propietarios en el Palacio Nacional. En ese recinto, durante la conferencia de prensa matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ofreció el respaldo de la administración pública para canalizar las peticiones de los ciudadanos originarios de la Ciudad de México, quienes integran al espécimen en sus actividades laborales de transporte y sustento diario.
Tras este encuentro, los poseedores del animal acudieron ante la autoridad reguladora de marcas y patentes para dar inicio al expediente respectivo.
De acuerdo con los datos del trámite, el proceso legal del título es estrictamente personal. La propietaria descartó la participación de terceros o empresas intermediarias en la titularidad de los derechos solicitados.
El documento ingresado al IMPI establece la restricción de licencias comerciales para corporaciones internacionales y condiciona futuros acuerdos a firmas de origen nacional, con mención específica hacia la cooperativa del Corporativo Pascual. Las propuestas de comercialización que surjan tras el dictamen requerirán la negociación directa y unilateral con la promovente.
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El inicio de este procedimiento jurídico coincide con la aparición de productos inspirados en el ave en los corredores comerciales del Centro Histórico de la capital del país. Comerciantes independientes fabrican y distribuyen réplicas de felpa que visten prendas textiles con los colores de la selección nacional de fútbol. Dichas mercancías se ofrecen al público por un costo de 100 pesos mexicanos, una actividad económica que carece de autorizaciones de propiedad industrial o del pago de regalías correspondientes a los dueños del animal.
La Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial contempla mecanismos de sanción económica y el decomiso de mercancías para aquellos agentes de comercio que utilicen elementos de identidad gráfica sin el consentimiento explícito del titular del registro. Con esta base jurídica, la petición de marca pretende regular el uso del personaje en campañas publicitarias, perfiles de plataformas digitales y objetos físicos de consumo general.
El personal del IMPI recibió la documentación básica del expediente y asignó el número de control para el análisis de viabilidad técnica. Los plazos legales determinan que el periodo de evaluación institucional se extenderá durante los próximos meses, lapso en el cual se verificarán los antecedentes fonéticos y gráficos antes de emitir la resolución definitiva sobre la concesión de la propiedad comercial.
🪿⚽️ ¡Del puesto de aguas al IMPI!
— 🇲🇽México_NewsMX (@Mexico_NewsMX) June 22, 2026
El Pato Merlín ya no es solo viral… ahora buscan registrar su imagen para protegerlo del uso comercial 📝🦆
Su dueña inició el trámite para evitar que empresas lucren con la mascota no oficial del Mundial 🇲🇽 pic.twitter.com/iA0GN0vwam
ARIEL HERNÁNDEZ
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