
No es Córdoba, tampoco Xico. Hay un rincón en Veracruz que guarda secretos entre colores vivos, niebla mañanera y un panteón que más que miedo, provoca asombro, se trata del pueblo mágico Naolinco.
Naolinco no es cualquier pueblo mágico. Detrás de su arquitectura colonial y sus calles empedradas, se esconde un cementerio que ha sido declarado patrimonio histórico por el INAH, gracias a sus tumbas que datan del siglo XIX. Sí, un panteón que más que espantar, encanta.
Caminar por Naolinco es como abrir un libro de leyendas veracruzanas: fachadas coloridas, olor a pan recién horneado, talleres donde artesanos moldean barro blanco o cosen calzado como si el tiempo no pasara.
Pero es en su panteón donde el ambiente cambia… no para mal, sino para entrar en una especie de pausa silenciosa. Ahí, entre lápidas antiguas y nichos adornados, el pasado habla en voz baja.

TAMBIÉN PUEDES CHECAR: México, de los países con menos días feriados pagados del mundo
Cada año, durante Día de Muertos y Todos los Santos, ese camposanto se llena de vida: flores, velas, música y decenas de visitantes que llegan atraídos por el misterio, la tradición y, por qué no decirlo, un poquito de morbo. Porque no todos los días se puede visitar un panteón considerado una joya histórica.
Y cuando crees que ya lo viste todo, Naolinco te sorprende con su gastronomía: ¿helado de berenjena? Sí, y sabe mejor de lo que suena. ¿Enmoladas caseras? Por supuesto. ¿Un mirador con cascada incluida? También lo tiene.
Naolinco es ese lugar donde lo mágico no solo está en el nombre. Está en las piedras viejas, en los colores que no se apagan, en los rituales que siguen vivos y en las tumbas que cuentan más de lo que imaginas.
Aquí te compartimos algunas fotografías y videos del pueblo mágico de Naolinco, seguro te vas a enamorar:

Si quieres enterarte de más, síguenos en Facebook, YouTube o bien en TikTok.










