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MexiDichos. Del barrio al ligue: este es el significado de “chacal”

“Chacal” no solo es un animal: en México también es un término cargado de deseo, humor y debate.

Si te mueves en redes, en memes o en el chisme cultural LGBT+, seguro has escuchado la palabra “chacal”; a veces con risas y a veces con deseo. Porque aunque el término lleva años circulando, no todos están de acuerdo en usarlo y el debate sigue más vivo que nunca.


Primero lo básico: chacal no nació como halago ni como etiqueta sexy. Según la RAE, es un animal carroñero y también el nombre de una técnica ancestral para conservar el maíz. Pero con el tiempo, la palabra se coló en el argot LGBT+ para hablar de cierto tipo de hombres que proyectan masculinidad ruda, cero poses y mucha “energía de barrio”.

El concepto empezó a tomar forma desde principios del siglo XX, cuando imágenes de hombres trabajadores, morenos y musculosos comenzaron a provocar suspiros entre hombres gay. De ahí que “chacal” se asociara con lo que algunos llamaron “sensualidad proletaria”: cuerpos marcados por el trabajo, el futbol llanero y la vida ruda… no por el gimnasio.

En los 90s, una revista gay mexicana los describió como “príncipes de la fauna urbana”: hombres masculinos, jeans oscuros, playera sencilla, cero calcetín blanco y nada de pastelitos. La mayoría jóvenes, solteros, sexualmente activos y provenientes de clases medias o bajas.

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Pero aquí es donde se pone incómodo el asunto. Escritores como Carlos Monsiváis y, años después, Óscar David López, señalaron que el término carga estigmas de clase y raza, porque muchas veces convierte a ciertos cuerpos en objetos de deseo solo por encajar en una idea exagerada de “lo masculino”. El chacal, en el imaginario, es el activo, el dominante, el “macho” que no cuestiona nada.

Hoy el debate está partido. Por un lado, hay quienes reapropiaron la palabra y la usan con orgullo, como una afirmación de su atractivo e identidad. Por el otro, artistas y activistas argumentan que romantizar la marginalidad y fetichizar cuerpos racializados no es tan cool como parece.

Así que no, “chacal” no es solo una palabra para el meme o el ligue. Es un término cargado de historia, deseo, contradicciones y preguntas incómodas. Y como casi todo en el lenguaje, depende de quién lo diga, cómo lo diga y desde dónde lo diga.

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