
Desde Kazajistán está emergiendo una serie que está incomodando al mundo del terror: Kazakh Scary Tales no fue rechazada por falta de calidad, sino por todo lo contrario, pues plataformas de streaming la consideraron demasiado sangrienta, oscura y perturbadora para el público general. Hoy, esa “censura” la ha convertido en un fenómeno de culto que arrasa en festivales internacionales.
Dirigida por Adilkhan Yerzhanov, la serie se aleja por completo del terror hollywoodense. Aquí no hay CGI ni monstruos digitales pulidos. El miedo es físico, sucio y visceral, creado con animatrónicos y efectos prácticos que hacen que las criaturas se sientan inquietantemente reales. La inspiración viene del folclore de Asia Central, un terreno poco explorado en el cine occidental, donde destaca el Albasty, un espíritu femenino maligno que promete quedarse en tus pesadillas.
ÉCHALE UN OJO A: Arranca la temporada de premios: estos son los ganadores de los Critics Choice 2026
La historia sigue a Birzhan, un policía enviado a una aldea remota donde varias personas mueren en circunstancias inexplicables. Para resolver el misterio, se alía con una bruja local y un patólogo de humor retorcido. Aunque la serie no escatima en sangre, su verdadero golpe está en el mensaje: los monstruos nacen de la violencia y la injusticia humana, especialmente contra las mujeres.
El revuelo fue tal que incluso el propio director dudó de algunas escenas extremas, incluida una particularmente brutal ambientada en una maternidad. Lo que parecía un proyecto “demasiado de nicho” terminó explotando en festivales gracias a su humor negro, su estética neo-noir y su originalidad absoluta.
Por ahora, Kazakh Scary Tales sigue siendo difícil de ver: solo algunos episodios están disponibles en YouTube mientras continúa su recorrido por festivales. Aun así, su impacto ya es innegable y todo apunta a que pronto llegará a plataformas globales… si se atreven.

Si quieres enterarte de más, síguenos en Facebook, YouTube o bien en TikTok.










