
El chavismo en Venezuela se sitúa en el centro de un intenso debate, especialmente en el contexto de una profunda crisis política y económica. Nicolás Maduro asumió la presidencia tras ser declarado ganador en las elecciones del 28 de julio de 2024 por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Reacciones regionales ante los resultados electorales
La falta de actas que respalden este triunfo llevó a sectores de la comunidad internacional a apoyar a Edmundo González Urrutia, el candidato opositor que reportó más del 80% de las actas de votación, sugiriendo que él fue el verdadero ganador.
Las controversias que rodean estos resultados han afectado las relaciones del chavismo con las naciones que, en teoría, podrían haber respaldado a Maduro. Líderes como Gustavo Petro, presidente de Colombia, y Lula da Silva, de Brasil, optaron por distanciarse ante las irregularidades evidentes en el proceso electoral.
Irán
A pesar de estos desafíos, el chavismo ha logrado mantener un apoyo significativo de países como China, Rusia e Irán. La presión global liderada por Occidente sobre Irán, en particular, por su programa nuclear, acercó a los gobiernos de Venezuela y Teherán.
La presidencia de Mahmoud Ahmadinejad, que comenzó en 2005, consolidó esta relación, reforzando la amistad personal entre Chávez y el líder iraní. Esta cercanía perduró tras la muerte de Chávez y la sucesión de Maduro, pero tras el acuerdo nuclear entre Irán y las potencias globales, el interés iraní en mantener vínculos estrechos con Venezuela disminuyó.
De esta forma, la calidez de sus relaciones se percibe como una función de su hostilidad hacia Estados Unidos y su percepción como una amenaza existencial.
Sanciones, Estados Unidos y el reencuentro estratégico
Con la retirada de Estados Unidos del acuerdo nuclear y la reimposición del embargo petrolero y otras sanciones en mayo de 2018, Irán volvió a buscar la colaboración con Venezuela.
Ambos gobiernos, enfrentando presiones económicas crecientes, intentaron mitigar las consecuencias de las sanciones. Irán, con su mayor experiencia en evadir sanciones estadounidenses, se convirtió en un aliado vital para Venezuela.
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Acuerdos estratégicos y cooperación energética
En junio de 2022, Maduro visitó Teherán por primera vez en seis años, convencido de que el poder de Estados Unidos y Europa estaba en declive, un tema recurrente en el discurso de los líderes iraníes.
Durante su reunión con el presidente iraní Ebrahim Raisi, se discutió un documento de cooperación estratégica de 20 años, donde Irán se comprometió a ayudar a Venezuela a diversificar su sector energético.
Los detalles de este acuerdo se anunciaron durante la visita de Raisi a Venezuela en junio de 2023, enfocándose en la asistencia iraní para revitalizar la industria petrolera venezolana, históricamente dependiente de inversores y tecnología extranjeras, en gran parte estadounidenses.
Sin embargo, dada la tecnología obsoleta empleada por el sector energético iraní, cualquier proyecto que surja de esta cooperación podría considerarse solo una solución temporal, a la espera de un eventual restablecimiento de relaciones con Occidente.
Coordinación internacional y defensa política
En el ámbito internacional, Venezuela e Irán han coordinado sus posiciones. En este contexto, Venezuela ha respondido a las crecientes críticas contra Teherán por su desempeño en derechos humanos, manteniendo una postura firme en defensa de su aliado y votando en contra de cualquier condena hacia Irán.
China y Rusia
A pesar del colapso de la economía venezolana, el chavismo ha conseguido establecer lazos significativos con China y Rusia. Recientemente, el chavismo firmó acuerdos estratégicos con Rusia que involucran la industria petrolera y colaboraciones en foros internacionales.
Estas alianzas permiten avanzar en proyectos a pesar de las dificultades impuestas por las sanciones. Tanto China como Rusia, mediante su respaldo político, ayudan a contrarrestar las presiones externas que enfrenta el régimen.
A lo largo de los años, China ha proporcionado préstamos importantes a Venezuela, garantizados por futuras ventas de petróleo, lo que asegura liquidez para mantener operaciones esenciales.
Durante crisis como la pandemia de COVID-19, China asistió al país enviando suministros médicos y vacunas, fortaleciendo esta relación bilateral.
ARIEL HERNÁNDEZ
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