ADN de Hitler revela secretos muy incómodos sobre su cuerpo
Resulta que el mayor enemigo de Hitler no estaba en sus listas negras, sino en su propio ADN. Un documental acaba de revelar los trastornos genéticos que habría ocultado a toda costa.

La historia tiene un talento especial para darnos plot twists que ni Netflix se atreve a escribir; y ahora el protagonista es nada más y nada menos que Adolf Hitler, quien —aunque no lo pidieron— volvió a aparecer en los titulares gracias a un análisis de ADN en sangre que revive secretos bastante incómodos. Sí, incluso casi 80 años después, su propio cuerpo sigue soltando datos que lo habrían hecho entrar en pánico… pero fuerte.
Todo empezó cuando un documental del Canal 4 decidió ponerse modo detective y estudiar una tela con sangre del mismísimo sofá donde el dictador se quitó la vida.
El resultado nada glamuroso fue que Hitler padecía síndrome de Kallmann, un trastorno genético que frena la pubertad y el desarrollo sexual. En otras palabras: su cuerpo no funcionaba “como él decía que debía funcionar”. Y sí, eso incluía dificultades para tener una vida sexual plena, por si todavía quedaba alguna duda.
La cereza en el pastel es que el diagnóstico coincide con un reporte de 1923 en el que un médico ya había señalado que presentaba criptorquidia, o sea, un testículo que decidió nunca bajar. Todo muy en sintonía con el karma histórico, ¿no?
SIGUE LEYENDO: Hasta la IA llega al altar: mujer japonesa se casa con su chatbot
Pero espérate, porque el documental ADN de Hitler. Proyecto de un dictador suelta más: quienes tienen este síndrome pueden presentar micropene y niveles bajísimos de testosterona.
Súmale a eso que su mapa genético marca riesgos altísimos para autismo, esquizofrenia y trastorno bipolar, y pues… digamos que el Führer no era precisamente el “hombre perfecto” que tanto presumía.
Si él hubiera visto sus propios resultados genéticos, probablemente se habría enviado a sí mismo a las cámaras de gas, según la genetista Turi King. Y sí, lo dijo así de directo.
Ah, y para quienes siguen aferrados a los rumores, el documental también le pone punto final al mito de que Hitler tuviera ascendencia judía. Su linaje salió 100% germano-austriaco. Nada más, nada menos.
La historia, una vez más, demuestra que incluso los villanos más temidos tienen secretos que los harían sonrojarse… si es que eso fuera posible.

Si quieres enterarte de más, síguenos en Facebook, YouTube o bien en TikTok.










