‘Distancias cortas’ y el poder del guion en el ciclo de Cine UAEH

¿Qué pasa cuándo tus sueños son más grandes que tu? Y no estoy hablando de edad, hablo de corporalidades. ‘Distancias cortas’ (2015) dirigida por Alejandro Guzmán Álvarez y escrita por Itzel Lara, gira en torno a una persona con obesidad mórbida; sin embargo, no es la tragicomedia que probablemente esperas.
“Esta no es otra película mexicana… no acaba en el mar, ni acaba con el personaje principal muriendo” —Alejandro Guzmán Álvarez.
¿De qué trata?
Es la historia de Federico, un hombre de 45 años que padece obesidad mórbida y ha vivido una vida solitaria desde hace unos años. Cuenta con el cuidado (y de cierta manera, sobreprotección) de su hermana Rosaura y su cuñado Ramón. Un día, después de haber estado charlando con ellos sobre su reciente viaje a Oaxaca, Federico recuerda la pasión que tiene por la fotografía.
El giro que da su vida es grandioso y, si pones mucha atención, resulta poético, pues solo necesitó encontrar su cámara vieja y el rollo fotográfico para descubrir un motivo de cambio. Este rollo, decide llevarlo a revelar en un estudio fotográfico donde encuentra a un joven llamado Paulo, quien le mostrará el poder de la amistad y lo fascinantes que son los cómics.
Quiero contarte algunas cosas que quizás no viste del filme (si te la perdiste, de una vez te digo que esta reseña está cargada de muchos spoilers), pero primero te pido que te pongas cómodo, porque esto puede ser un poco largo.
Ser una persona grande en un espacio pequeño
Federico se había recluido a sí mismo después de su primer infarto; sin embargo, sus sueños eran más grandes que él mismo (y que la casa que él habitaba). Creo que la parte más complicada para el personaje principal es entender que no podía fotografiar el mundo desde las 4 paredes de su casa. Viviendo la vida desde los ojos de otros, era como vivir a medias, llenándose de nostalgia por el pasado pero esperando que el futuro ya no llegará.
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La casa que habitamos
Nuestro personaje principal vive en una casa que parece abandonada, y tal vez era el reflejo de que se había abandonado a sí mismo. Goteras, tablas sueltas, un patio descuidado y una puerta de madera en la entrada sin barnizar, esa era su casa.
La soledad y la amistad
Apreciar la soledad está bien, ¿sabes cuándo deja de ser bueno? Cuando esta se vuelve aislamiento forzado y duele. Federico se había abandonado a sí mismo y esperaba que los demás hicieran lo mismo. Que su hermana dejará de cuidarlo y preocuparse por él. Que los doctores lo dejaran irse con Dios cuando tuvo su segundo infarto, etc.
Él sabía que su obesidad ya era algo que lo limitaba en muchos sentidos de su vida; sin embargo, optaba por ignorarlo hasta que Paulo y su cuñado, Ramón, comenzaron a compartir tiempo con él. Se preocupaba por lo que ellos piensan de él, aunque ambos personajes aprecian el tiempo compartido sin importar el aroma que podía desprender, lo lento que era o las respiraciones ruidosas que hacía.
Hacerte cargo de alguien sin que lo pida
Rosaura cuidaba a Federico y a su esposo, dejaba cosas de su vida por estar al pendiente de ellos; sin embargo, se olvidó de que poner límites no es controlar lo que los demás hacen o dejan de hacer.
“Es mi cámara, es mi vida y son mis fotos” —Federico.
Al final, Federico decide irse a la playa sin importar si su vida corre riesgo, pues va con Paulo y Ramón, quienes le han hecho ver otra cara de la vida.
La importancia de un buen guion
La guionista y dramaturga, Itzel Lara promete un melodrama conmovedor y lo cumple.
Irving Torres Yllán de CineNT destacó la historia y el guion de Itzel Lara por ser capaz de escribir personajes creíbles, vivos y, sobre todo, humanos, además de destacar la buena elección del casting (Wikipedia, 2026).
Más sobre el ciclo de cine
Desde marzo hasta agosto, la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) pone en marcha CINE UAEH, un programa gratuito de extensión cultural que, a través de funciones accesibles para todo público y enriquecidas con cápsulas donde cineastas explican sus procesos creativos, buscará formar nuevas audiencias y fomentar el diálogo en torno al cine mexicano e internacional; el ciclo empezó con la muestra Voces del Cine Mexicano —impulsada por la AMACC— que incluye seis ciclos especializados y 24 títulos, entre ellos Las horas contigo y Guten Tag, Ramón. Toda la programación podrá consultarse en las redes sociales y micrositio de la Academia.
MIRELY I. ENRÍQUEZ

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