
El maximalismo llegó para ponerle chile a la vida con su filosofía de “más es más, ¡y con extra queso! En México las calles, la gastronomía, la música y la moda, nos demuestran que es parte de la cultura.
TAMBIÉN PUEDES LEER: ¡Histórico! México da luz verde a inyección que previene el VIH
¿Qué es el maximalismo?
El maximalismo es como el tianguis de Tepito, caótico, vibrante y lleno de personalidad. Mientras el minimalismo es poquito y sin exagerar, el maximalismo grita “¡más es más chingón!”.
Esta tendencia, lejos de ser simple acumulación, es una cuidadosa curaduría de elementos que cuentan historias, muy al estilo de la riqueza visual que caracteriza a la cultura mexicana.
inspirándose en la vitalidad de lugares como los mercados tradicionales de México, donde los colores, texturas y patrones conviven en armonía. No se trata de saturar, sino de crear narrativas visuales llenas de significado.
Si buscas algún ejemplo piensa en:
- Las fachadas de Guanajuato
- Los mercados como La Merced (donde el ajo, los chiles secos y los puestos de juguetes conviven en armonía).
- Los vestidos de Frida Kahlo (flores, listones, aretes XXL… ¡pura actitud!).
Colores que gritan “¡AY, GÜEY!”
Olvídate del blanquito aburrido. Aquí vale desde el rosa mexicano, como los puestos de algodón de azúcar hasta el azul Talavera. ¿Te late el amarillo huevo de las casas de Mérida?
Mezcla de patrones
¿Rayas con flores? ¿Animal print con grecas prehispánicas? ¡Sí, señor! Como los puestos de textiles en Oaxaca, todo combina si le echas ganas.
Detalles que digan “me veo chido”
Desde los tiradores de tus cajones que podrían ser de cobre como los de Taxco, hasta espejos con marcos dorados como los del Palacio de Bellas Artes.
Arte en todas partes
Exhibe ese alebrije que compraste en Ciudad de México, la máscara de luchador o hasta el molcajete que nunca usas.
El 2025 marca el auge de esta tendencia, no solo en la decoración, sino también en la moda, donde siluetas exageradas, accesorios XXL y colores intensos toman el protagonismo.
Diseñadores internacionales ya exploran este lenguaje, pero en México llevamos siglos practicándolo con el Barroco novohispano y el arte contemporáneo.
El maximalismo no es solo una moda pasajera; es una forma de reivindicar la diversidad y la herencia cultural. En un país como México, donde el color y la textura son parte del paisaje cotidiano, esta tendencia encuentra su máxima expresión.
¿Listo para dejar atrás lo monocromático y abrazar un estilo con alma? El maximalismo no solo transforma espacios, celebra la vida misma.
- Contraloría inhabilita a exfuncionarios por millonario contrato con banco en quiebra
- Van por regular los 12 panteones de Tulancingo
- Natividad rechaza “linchamiento” a docentes con cargos públicos