
Una reciente encuesta revela un panorama complejo para los jóvenes mexicanos. La Generación Z, aquellos entre 18 y 24 años, tiene objetivos de vida muy bien definidos. Sin embargo, esta claridad contrasta con una marcada vulnerabilidad financiera que limita sus posibilidades. El estudio expone la frágil base económica sobre la que intentan construir su futuro.
Un colchón financiero demasiado delgado
Los datos son elocuentes y preocupan. Casi la mitad de los jóvenes encuestados (49.7%) señala que tendría dificultades para cubrir sus gastos básicos por seis meses si perdiera su ingreso principal. Esta cifra ilustra la poca resiliencia ante imprevistos. Aunque el 90% logra ahorrar algo, esos ahorros son insuficientes para crear un fondo de emergencia sólido. Esta precariedad económica es una sombra constante sobre sus planes.
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Metas ambiciosas en un terreno inestable
A pesar de la incertidumbre, sus aspiraciones son concretas y de largo plazo. En el corto plazo, sus principales objetivos son: ahorrar para emergencias (38.3%), invertir en educación (27.6%) y pagar deudas (21.1%). Esta mentalidad proactiva choca con la realidad de sus recursos. La intención de planificar existe, pero las herramientas y la estabilidad necesarias no siempre están a su alcance.
Un hallazgo clave del estudio es la alta dependencia de financiamiento informal. Cerca del 29% recurre a familiares y otro 18% a sus padres para apoyos económicos. Esta tendencia, si bien es una red de apoyo valiosa, puede limitar su integración al sistema financiero formal. Como consecuencia, se dificulta construir un historial crediticio que les abra puertas en el futuro.
Un desafío que va más allá de los jóvenes
La vulnerabilidad financiera no es exclusiva de la Generación Z. Datos referenciados muestran que el 30% de la población adulta en general no tiene recursos para cubrir una semana de gastos ante una contingencia. Esto señala que el problema es estructural. El desafío, por lo tanto, es ampliar el acceso a herramientas financieras prácticas y educación desde edades tempranas. El objetivo es acompañar a las nuevas generaciones para que sus claras aspiraciones puedan apoyarse en una base económica más sólida y sostenible.
MIRELY I. ENRÍQUEZ

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