Divide opiniones espectáculo de cineasta José León en Singuilucan
El artista presentó una escena de flagelación en la reciente edición de los recorridos de terror en este municipio pulquero del Valle de Tulancingo.

El performance artístico que presentó el cineasta José León Hernández para los recorridos de terror en su natal Singuilucan, generó opiniones divididas entre el público. Ello porque, mientras que algunos asistentes aplaudieron la originalidad, otros condenaron la “crudeza” de su espectáculo: a piel viva, sin playera, dejó que monjes lo flagelaran ante una fogata nocturna, en la penumbra de la Hacienda del Cebadal.
“Pues de repente vimos que se quitaba la playera y se hincaba y le dieron unos buenos latigazos, nada más escuchamos cómo se quejaba del dolor y unos hasta le decían que ya se levantara, pero él seguía. Fue algo no sé, impresionante e incómodo de ver. No sé, creo que no me gustó”, señaló al respecto la señora Clara Guzmán.
Así ocurrió durante las dos primeras noches de estos recorridos que organizó la administración municipal por segundo año consecutivo en dicho recinto de la época revolucionaria. Además de que este atractivo turístico contenía caminatas con personajes de la cultura popular mexicana y narración de leyendas con algunos sustos, el punto climático fue la intervención del artista, conocido por sus obras fílmicas y literarias afines al género dramático, de horror, terror e incluso body-horror.
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“Fue algo muy raro, él siempre anda haciendo cosas raras pero esto fue otro nivel, jamás pensamos ver a alguien tan cercano haciendo algo así pero igual eso le dio otro toque. El año pasado él también estuvo en el recorrido de terror y fue algo muy interesante, ahora le dieron un giro y pues el chiste es que se mantenga atractivo, todos estábamos sacados de onda”, dijo Luis Hernández, otro vecino de la cabecera municipal.
Por otro lado, la señora Carmen Mejía argumentó que fue un tipo de espectáculo “no apto” para los eventos, pues deberían ser momentos para el disfrute de las familias en vez de volverse algo incómodo o difícil de ver.
“Son cosas que no deberían hacerse, más en un recorrido en el que se invita a las familias y se esperan cosas padres, no que salga un muchacho pegándose en la espalda. Singuilucan es de gente tranquila y queremos que así siga”, expresó.
Al respecto, el cineasta, autor de filmes como “El Pastel” o su más reciente producción de horror, “Ángel de Mi Guarda”, explicó que la idea era que esta representación hiciera que los asistentes se cuestionaran su fe y hasta dónde el fanatismo es capaz de llevar a los creyentes. En este caso, al cuidado de la carne o del cuerpo.
“No queríamos que se repitieran los mismos recorridos e historia, se consiguieron vestuarios de monjes y a través de ellos encontramos el hilo que fue la religión. Era mostrar que nuestras creencias chocan con otras creencias. Al final nuestras creencias nos llevan a actos extremos que incluso a veces nos oprimen o nos orillan a hacer ciertas cosas, la flagelación fue la opción para mostrar el miedo a no vivir. Tenemos la noción de que la carne se tiene que cuidar, pero entre más la cuidas, ¿realmente qué estás viviendo?”, concluyó.
ENRIQUE GUTIÉRREZ

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