
Beijing no hace las cosas a medias cuando quiere impresionar. El jueves, Xi Jinping bajó personalmente 39 escalones alfombrados en rojo para recibir a Donald Trump en el Gran Salón del Pueblo, un gesto que en el lenguaje diplomático chino vale más que mil comunicados oficiales.
Lo que siguió fue una ceremonia construida milímetro a milímetro para mandar un mensaje: China te recibe, China te respeta, China está lista para negociar.
Salva de 21 cañonazos, himno estadounidense interpretado por una banda militar del Ejército Popular de Liberación, guardia de honor marchando a paso de ganso con oficial portando espada y Trump avanzando sonriente con traje oscuro y corbata roja, dándole una palmada amistosa en el brazo a Xi como si fueran viejos conocidos.
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Niños… Epstein y Trump
Pero el detalle que se robó las redes fue otro. Cientos de niños chinos vestidos con ropa de colores brillantes, agitando flores y pequeñas banderas de ambos países, formaron el pasillo de honor, una imagen que se viralizó en segundos y que generó todo tipo de lecturas en internet.
China sabe exactamente lo que hace cuando pone niños en una ceremonia de Estado: es el símbolo máximo de inocencia, futuro y buena voluntad diplomática.
Un gesto calculado al milímetro, especialmente considerando que el expediente Epstein sigue siendo la sombra más incómoda que acompaña al entorno político estadounidense. Si Beijing quiso provocar sutilmente con esa imagen, lo logró. Las redes hicieron el resto del trabajo.
Lo que está claro es que esta bienvenida no fue improvisada, fue una declaración. La primera visita de un presidente estadounidense en funciones a China en casi nueve años merece escenografía de primer nivel, y Beijing la entregó con creces.
La Plaza de Tiananmen completamente despejada, grandes banderas de ambos países colgando del edificio sostenidas por soldados, acceso restringido solo a funcionarios y prensa seleccionada, todo diseñado para que el mundo vea exactamente lo que China quiere que vea: dos potencias que se sientan a hablar de igual a igual.
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