
PARTE II. Para algunos es una función de teatro porque actúan su matrimonio, para otros es de las cosas más valiosas de su vida, y lo defienden con uñas y dientes.
Quiero compartirte que sí creo en el matrimonio, en el amor y en el respeto, tengo ejemplo en casa, vengo de un extraordinario matrimonio con casi 50 años juntos, y sí, conozco parejas que en verdad merecen mi admiración.
Pero desde otro ángulo, vemos qué hay hombres y mujeres, que no viven felices, o simplemente buscan divertirse o “sentirse vivos fuera de casa”, y la lealtad y el respeto se divide y sólo un participante los elige, porque el otro, prefiere actuar su matrimonio.
Seguramente al leerme dirás, “pero yo soy feliz, eso le pasa a otros”, (te cuento un secreto, yo pensaba lo mismo).

Toma nota:
Amar no es necesitar, cumplir o proveer, amar es conectar, es elegir, es respetar, es compartir.
Amar no es acumular años, es elegir cada día a tu pareja con sus acciones dulces y a pesar de las amargas, es compartir sus aciertos y sus defectos, es respetarse cada día, es hacerse el amor en cuerpo y espíritu, es buscar siempre la mejor conexión, cuando sientas que su wifi está fallando.
Y tú, ¿estás dispuest@ a conectar nuevamente con tu pareja?
Si te has perdido algún artículo de “Doña Chingona” Te dejamos los links para que estes al día:
9. El matrimonio y una función de teatro
7. Mira tu reflejo sin etiquetas
6. Enfrenta tu monstruo interior
5. Cuando la noche es más oscura, es porque pronto amanecerá
CLAUDIA FRANCO

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