Ecoansiedad: el peso emocional del cambio climático

En los últimos años, un término ha comenzado a tomar fuerza entre psicólogos, ambientalistas y jóvenes preocupados por el futuro del planeta: ecoansiedad.
Aunque no es una enfermedad como tal, la ecoansiedad es una respuesta emocional muy real frente a un problema igualmente real: el deterioro de nuestro entorno. Le ocurre a muchas personas que, al ser conscientes de los efectos del cambio climático y la contaminación, sienten frustración, impotencia o incluso culpa por no poder hacer lo suficiente.
Esta preocupación constante puede afectar la calidad de vida: desde cambios en el estado de ánimo, insomnio o falta de concentración, hasta evitar ciertos temas o vivir con una sensación de catástrofe inminente. Pero hay formas de entender, manejar y transformar esa ansiedad en algo más positivo.
TE PUEDE INTERESAR: Capacitan a servidores públicos para mejorar atención laboral
¿Cómo combatir la ecoansiedad?
Infórmate con equilibrio. No se trata de ignorar la realidad, sino de evitar el exceso de información negativa. Busca fuentes confiables y también noticias de soluciones y avances positivos en el medio ambiente.
Habla del tema. Compartir tus emociones con otras personas que sienten lo mismo puede ayudarte a no cargar solo con esa preocupación. También puedes buscar grupos o comunidades que trabajen por causas ecológicas.
Cuida tu salud mental. Hacer ejercicio, practicar meditación o simplemente desconectarte un rato de las redes puede ayudarte a reducir el estrés.
Actúa, aunque sea en pequeño. Cambiar tus hábitos de consumo, reducir residuos o apoyar iniciativas verdes genera un impacto real y te devuelve una sensación de control.
Reconecta con la naturaleza. Caminar por un parque, cuidar una planta o simplemente observar el cielo puede ayudarte a recordar por qué vale la pena seguir luchando.
La ecoansiedad no es una señal de debilidad, sino de conciencia. Lo importante es no dejar que nos paralice, sino transformarla en motivación para construir un futuro más justo y sostenible.
BERE GAMBOA

Si quieres enterarte de más, síguenos en Facebook, YouTube o bien en TikTok.










