Tecnología y comunidad se unen para proteger al jaguar

En un movimiento sin precedentes para la conservación en el centro del país, el estado de Hidalgo se posiciona como punta de lanza nacional con el despliegue, este próximo mes de abril, del Programa para la Conservación del Jaguar Hidalguense.

Erika Ortigoza Vázquez, titular de la Comisión Estatal de Biodiversidad de Hidalgo (Coesbioh), reveló en entrevista para Subrayado que este proyecto representa una estrategia de inversión técnica y humana que rompe con la invisibilidad presupuestal para la especie. Con una bolsa histórica de 4 millones de pesos, el jaguar ha pasado de los discursos y las referencias arqueológicas a ocupar un lugar prioritario en los proyectos de inversión pública del estado.

La novedad de este programa es su sofisticada plataforma tecnológica, que por primera vez en la historia de la entidad utilizará collares de telemetría para el monitoreo satelital en tiempo real de los ejemplares. Ortigoza Vázquez explicó que este despliegue incluye la adquisición de un aplicador anestésico de larga distancia para capturas remotas, herramienta indispensable para colocar los dispositivos de rastreo sin poner en riesgo la integridad del felino ni de los investigadores.

Este arsenal científico se complementa con un robusto sistema de fototrampeo. Al inicio de la gestión, el estado contaba únicamente con cinco cámaras; actualmente, el programa dispone de 150 equipos que estarán distribuidos estratégicamente en la región prioritaria que abarca los municipios de Pacula, Jacala, La Misión y Zimapán. Esta red permitirá registrar no solo al jaguar, sino a las seis especies de felinos con distribución natural en México que podrían tener presencia en territorio hidalguense.

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Brigadas y guardianes del ecosistema

La implementación tecnológica se sustenta en una sólida base social a través de las brigadas comunitarias, conformadas por habitantes de la sierra que han sido capacitados como guardianes de la biodiversidad. Estos grupos voluntarios, integrados por personas que conocen profundamente el territorio, son los encargados de realizar el rastreo en campo, revisar las memorias de las cámaras y recolectar muestras biológicas, como excretas, para el estudio científico de la especie.

La labor de estas brigadas es fundamental para el cambio de paradigma en el sector primario. Según la titular de la Coesbioh, se busca sensibilizar a agricultores y ganaderos para que dejen de ver a los carnívoros como enemigos de su actividad y los reconozcan como aliados que controlan de forma natural a las poblaciones de presas. Los brigadistas reciben equipamiento especializado, incluyendo uniformes y cámaras fotográficas, y actúan como el primer contacto ante avistamientos, generando una red de comunicación directa con autoridades estatales y federales.

Infraestructura y legado permanente

El programa trasciende el monitoreo individual al incluir la creación de un centro de capacitación para la conservación del jaguar con sede en Pacula. Este espacio contará con conectividad a internet y equipo de oficina para procesar la información capturada en campo, además de albergar una estación de antídotos para la atención de accidentes ofídicos de importancia médica.

Para Ortigoza Vázquez, invertir en la protección del jaguar y sus corredores bioculturales es asegurar la salud de los ecosistemas y, por consecuencia, el bienestar humano de la región.

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