
¿Alguna vez te has preguntado cómo algunas empresas pasan de la noche a la mañana de ser unos perfectos desconocidos a convertirse en millonarios?
Una investigación del medio EME EQUIS destapó que Smartia Group, empresa acusada de administrar páginas web con apariencia de medios para difundir noticias falsas y ataques contra rivales políticos, obtuvo más de 40 millones de pesos en contratos gubernamentales.
Subrayado descubrió que Global Media Investment, propiedad de Eduardo Rivera Santamaría, es otro brazo operativo de esta industria de “control de comunicación digital”. El modus operandi se repite: medios patito, publicidad oficial a raudales y exempleados “boletinados” que no logran obtener trabajo.
Hoy Global Media Investment se especializa en algo igual de turbio: el manejo de granjas digitales para controlar la conversación en redes sociales.
Además, administra cuentas oficiales de funcionarios públicos del estado. O sea, que cuando ves un tuit del secretario de lo que sea, probablemente no lo escribió él, sino un gestor de esta comunidad de “medios”, al cual seguramente le pagan un sueldo bajísimo.
Y no todo queda ahí…
Global Media Investment tiene su propia red de medios de comunicación creados para recibir publicidad gubernamental. La Opinión Hidalgo, Hidalgo Hoy, Red Hidalgo y otros portales forman parte de su catálogo, incluyendo Mundo Ejecutivo CDMX.
La estrategia es simple: están repletos de boletines gubernamentales y publicidad oficial, pero para disimular, también publican información nacional e internacional. Así, cuando entras, parece un medio normal.
“Trabajar en Smartia es un volado al aire”
Así de contundente arranca el testimonio de quien vivió en carne propia el día a día en Estrategias Inteligentes de Marketing y TI (Smartia Group), mismo que pidió permanecer en el anonimato.
“Hay oportunidades de crecimiento, pero también hay posibilidades de que de buenas a primeras te den las gracias sin justificante”, cuenta el ex empleado. Y es que, según su relato, la política de contratación de la empresa tiene truco.
“Por algo es que te dan contrato mucho tiempo después de haber pasado los 3 meses de prueba. A mí me dieron mi contrato indefinido casi al llegar al año.” O sea, casi doce meses de prueba.
De seguro pensarás: “Pero fue un excelente contrato, ¿no?” Pues ahí te va: después de casi un año, le otorgaron uno indefinido, pero con algunas cláusulas que harían temblar a cualquier abogado laboral.
“Este tipo de contrato traía cláusulas muy específicas, como algunas en las que se citaba que si alguna marca llegaba a perderse por ‘culpa’ de algún colaborador, este debía indemnizar a la empresa con millones de pesos.”
Si tú, como empleado, hacías algo por lo que el cliente se fuera, tenías que pagarle a la empresa. ¿Y cuánto ganas? Un sueldo miserable y sin ninguna prestación, ni las que se dicen son por ley, pero eso sí, toda la responsabilidad era tuya.
México mágico y lo que la meritocracia no te cuenta
Si pensabas que trabajar para una empresa que maneja millones de pesos en publicidad era sinónimo de vivir como rey, el testimonio te va a bajar de esa nube rapidito.
“Sin prestaciones y con un sueldo muy bajo”, revela el ex colaborador. Y aquí viene el dato más jugoso: “Elena quería contratar a becarios para no pagar el sueldo base.”
Elena es Rosa Elena Fernández Montes de Oca, la administradora única de Smartia Group.
¿Y el ambiente laboral?
“La importancia y prioridad siempre sería para el cliente (por lo mismo de que eran figuras gubernamentales)”, cuenta. Y eso significaba una cosa: jornadas interminables.
“No importaban las horas de desvelo (porque incluso había quienes se quedaban en la oficina hasta el otro día) o el tiempo extra fuera del horario laboral.” Lo escalofriante: “Hubo quienes llegaron a desmayarse por la intensa carga de trabajo.”
En Global Media Investment no era muy diferente.
“Sobre el trato, bueno. Si no le caías bien al jefe o a la encargada, Karen Ambriz, era complicado”, mencionó otro ex trabajador.
Resulta que tener contenta a la jefa era cuestión de supervivencia laboral.
“Todo el tiempo buscaban la manera de despedirte; lo peor era que cada quincena quería correr a alguien, entonces vivíamos en constante estrés.”
La lista negra: boletinados y sin trabajo
Extrabajadores de Global Media Investment compartieron su testimonio sobre lo que ocurre cuando decides irte o cuando simplemente te corren.
“El exdirector de Comunicación Social de Gobierno, Lalo Iturbe, era quien se encargaba del teje y maneje con Lalo Rivera y Elena Fernández”, cuenta un ex empleado.
Así como lo lees, este personaje que hace unos ayeres tenía a su cargo la difusión del Gobierno Estatal, era el enlace entre ambas empresas y firmó varios contratos con ellas.
“Una vez que te ibas, te boletinaban directamente con Iturbe”, revela.
¿El resultado? Nueve personas, todas en la misma situación, sin poder encontrar trabajo en dependencias, medios de comunicación o empresas afiliadas a la CONCANACO SERVYTUR.
“Fue curioso cuando nos dimos cuenta, éramos 9 y todos estábamos en la misma situación.“
Ambas empresas tienen algo en común: operan con dinero público, tratan mal a sus empleados y están blindadas por sus contactos en el gobierno. Denunciar no sirve de nada porque el que recibe las denuncias es su compadre.
Esta investigación se basa en el trabajo original de EME EQUIS y en testimonios exclusivos brindados a Subrayado por parte de exempleados de Smartia Group y Global Media Investment que prefirieron mantener su identidad en reserva por temor a represalias.
MIRELY I. ENRÍQUEZ
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