
Si caminas por Pachuca y escuchas risas, el tintinear de vasos y un delicioso aroma que te abre el apetito, seguro estás frente al Salón Regio, un lugar que ha visto pasar más de casi un siglo de historia, desde su creación en 1928, y sigue siendo un punto de encuentro obligado para todos los pachuqueños.
De generación en generación… y siempre con sabor
José Enrique Márquez Suárez, tercera generación de la familia Márquez al frente del lugar, cuenta que su abuelo tomó las riendas a finales de los cuarenta. Desde entonces, la cantina no ha dejado de ser familiar, y hoy la cuarta generación ya se alista para tomar la batuta.
El no vender pulque le dio un aire especial frente a otras cantinas tradicionales y convirtió al lugar en un espacio donde convivían todos los estratos sociales: desde mercaderes hasta presidentes municipales.
La gran excepción eran las mujeres, ya que por aquellos tiempos, estaba prohibido y muy mal visto, afortunadamente, hoy la historia es diferente y este espacio es de convivencia familiar.
Transformaciones que rescatan historia
El Salón Regio ha tenido dos grandes remodelaciones. En los setentas, se renovó la barra de madera que comenzaba a deteriorarse. Y hace apenas tres años, se hizo una restauración completa: se rescataron los muebles originales, se dejó a la vista la mampostería original, revelando paredes de ladrillo y piedra que dan un aire auténtico y vintage.
Además construyeron baños funcionales e inclusivos, “Ahora queremos que todos vengan a vivir la tradición de la cantina sin reglas anticuadas”.
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Menú que conquista paladares
La cocina es otro de los secretos del Regio. Sus clásicos son infalibles: pescado frito, caldo de camarón, torta de asado y pata de res.
Pero no se han quedado ahí, también se puede degustar un molcajete de pata de res con asado, chamorro en salsa matcha, camarones panzones y mucho más. Los precios son tan amigables como el ambiente: desde $40 pesos hasta $130.
Tragos que cuentan historias
El Salón Regio no sería el mismo sin sus bebidas emblemáticas. La “quemadita” es un espectáculo en sí misma: vaso quemado, ron, limón, refresco de cola y agua mineral, donde la magia está en beberla y ver cómo los sabores se integran poco a poco.
Otros favoritos: la famosa lagartija, micheladas, desarmador, conejo y lo que te puedas imaginar.
Más que una cantina: un ícono de Pachuca
A lo largo de los años, el Regio ha sobrevivido a una pandemia e incluso a regulaciones municipales que intentaron borrar las cantinas del mapa. Pero cada vez ha regresado más fuerte, recuperando a clientes que lo habían abandonado y ganando nuevos fans.
Hoy, con 12 colaboradores que mantienen la esencia del lugar y planes de abrir una nueva sucursal en la ciudad, el Salón Regio sigue siendo ese espacio donde se cuenta la misma historia, pero con nuevos protagonistas, donde todos caben y donde cada plato y trago tiene un pedazo de historia.
Si quieres visitarlo, el bar abre de 12:00 del día a 8:00 de la noche y se encuentra en la calle Ocampo #203, en el centro de Pachuca de Soto.
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