Sabores con historia: platillos típicos de Hidalgo

En Hidalgo, comer es más que saciar el hambre: es entrar a un viaje lleno de historia, identidad y sabor. Cada región del estado guarda un platillo típico que ha sobrevivido al paso del tiempo, que se ha reinventado y que hoy se sirve con orgullo tanto en fondas como en festivales. ¿Listo para abrir el apetito?
El guajolote, la joya de Tulancingo
Si visitas Tulancingo y no pruebas un guajolote… ¿realmente fuiste? Esta delicia local no tiene nada que ver con el ave del mismo nombre. Aquí se trata de una torta con corazón de frijoles refritos y enchiladas rojas o verdes fritas en manteca de cerdo, todo dentro de una telera crujiente. Aunque los clásicos son de huevo o pollo, hoy puedes pedirlos con pierna, jamón o lo que se te antoje.
Ximbó: el as bajo la penca

Desde Actopan, el ximbo presume su linaje Hñähñu y su cocción al estilo barbacoa, envuelto en pencas de maguey. Nació de la creatividad de una familia que buscaba diferenciarse entre la competencia. ¿El resultado? Una bomba de sabor que mezcla pollo, cueritos, chamorro, costilla o carnero, horneado a fuego lento bajo tierra.
TE PUEDE INTERESAR: Moda circular, la apuesta ecológica en Pachuca
El paste: orgullo minero de Real del Monte
Heredado por los mineros ingleses, el paste encontró hogar en las frías tierras de Pachuca y Real del Monte. Relleno originalmente de papa y carne, hoy puedes encontrarlo con mole, atún, piña, frijoles, rajas con queso y más. Es la empanada hidalguense por excelencia, y su aroma invade las calles cada que se hornea.
Zacahuil: el tamal más gigante y sabroso

La Huasteca hidalguense se luce con su famoso zacahuil, un tamal de proporciones épicas. La masa martajada con manteca, chiles secos y carne de cerdo o guajolote se envuelve en hojas de plátano y se entierra para su cocción. Puede medir varios metros y alimentar a decenas. Es el platillo ideal para fiestas y celebraciones grandes… y para comelones profesionales.
Barbacoa: el ritual que se come
Comer barbacoa en Hidalgo es como asistir a una ceremonia sagrada. Desde tiempos prehispánicos, los tlaxcaltecas en Actopan cocinaban carne envuelta en pencas de maguey, enterrada en hornos cavados en la tierra. Hoy, el proceso sigue igual: carne de borrego reposando por 10 horas bajo tierra, acompañada de consomé con garbanzo, salsas, tortillas recién salidas del comal y una pizca de sal y limón. No importa si es domingo o fiesta patronal: la barbacoa siempre está en el centro de la mesa.
Enchiladas huastecas: sencillas pero sabrosas

Las enchiladas huastecas no necesitan mucho para enamorar. Con tortillas recién hechas, salsas picantes y queso fresco, conquistan desde el primer bocado. Acompañadas de cecina, tasajo o frijoles refritos, son una muestra clara de que en la sencillez también vive el buen sabor.
Cada bocado en Hidalgo cuenta una historia, cada platillo guarda una receta que ha viajado por generaciones. Y aunque sus ingredientes evolucionan, el amor por la cocina tradicional sigue siendo el ingrediente que nunca falta
BERE GAMBOA

Si quieres enterarte de más, síguenos en Facebook, YouTube o bien en TikTok.










