
Tres grandes corredores bioculturales cruzan el estado y representan casi la mitad del territorio hidalguense, donde la naturaleza, las tradiciones y los saberes ancestrales conviven en perfecta armonía.
Este enfoque, impulsado por la titular de la COESBIOH, Erika Ortigoza Vázquez, busca integrar la biodiversidad con el conocimiento ancestral y las expresiones culturales humanas para asegurar una conservación efectiva y sostenible.
En entrevista para Subrayado, Ortigoza Vázquez explicó que el modelo evoluciona del tradicional “corredor biológico” a un concepto biocultural, reconociendo a las comunidades humanas como parte integral del ecosistema.
Tres rutas donde la vida y la cultura florecen
Entre 2022 y 2023, la COESBIOH identificó tres corredores bioculturales que entrelazan ecosistemas, especies y expresiones humanas:
- Orquídea y el Jaguarundi, ubicado en los bosques húmedos de la Huasteca hidalguense.
- Puma y el Mezquite, que recorre Tasquillo, el Valle del Mezquital y la Barranca de Meztitlán.
- Serpiente y la Yuca, que conecta Tula con el Estado de México.
Estos corredores funcionan como mecanismos de conservación, donde la biodiversidad y la cultura se complementan, creando un equilibrio vital entre el entorno y las comunidades.
VER MÁS: Se entregan apoyos a más de 2 mil mujeres en Hidalgo
La superposición estratégica de dos de estos corredores crea la Región Prioritaria de Conservación del Jaguar, un área crítica para que las grandes especies encuentren alimento y refugio seguro.
Participación Comunitaria
La implementación de esta estrategia se ha basado en una intensa participación social. Ortigoza Vázquez informó que se realizaron 28 talleres multilingüísticos (en Hñähñu, Náhuatl y Español) con una “participación enorme de comunidades” para validar y construir el modelo desde la base social
Finalmente, la funcionaria enfatizó la necesidad de un enfoque riguroso que combine el fervor por la naturaleza con la academia y la legalidad.
“Nuestro amor por la biodiversidad debe de estar a la altura rigurosa del estudio de la especie, de su conocimiento científico y de su marco jurídico” destacó.
El objetivo final de COESBIO es que estos mecanismos de conservación resulten en acciones medibles, tangibles, realizables y replicables en otros estados del país, consolidando a Hidalgo como líder en la gestión biocultural del territorio.
Si quieres enterarte de más, síguenos en Facebook, YouTube o bien en TikTok.