Hidalgo

No se aprendió la lección: continúa el huachicoleo en Hidalgo

En Hidalgo, el robo de combustible continúa como uno de los principales retos de seguridad. A pesar del despliegue de fuerzas federales, estatales y municipales, la extracción ilegal desde ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) mantiene operaciones activas en distintas zonas del estado. El gobernador Julio Menchaca Salazar aceptó que la actividad persiste incluso con los esfuerzos coordinados para contenerla.

Como parte de esa estrategia, la federación reforzó la presencia de seguridad con la asignación de 600 elementos militares, cuyo objetivo consiste en inhibir tomas clandestinas y el traslado ilegal del hidrocarburo. No obstante, el problema no se limita al delito técnico, sino que se extiende al impacto social que generan los grupos dedicados al huachicoleo.

El mandatario señaló que el manejo y transporte de combustible implica un riesgo permanente. Personas vinculadas a estas prácticas han perdido la vida al mover un producto altamente peligroso, situación que recuerda la magnitud del desastre ocurrido en Tlahuelilpan, donde una explosión en un ducto provocó la muerte de 137 personas en la franja entre Tlaxcoapan y Tlahuelilpan.

Dinero ilegal y control territorial

Además de operar como negocio ilícito, el huachicol se convierte en una herramienta de control social. De acuerdo con Menchaca, quienes participan en estas redes obtienen recursos y los utilizan para relacionarse con comunidades mediante apoyos, lo que complica la intervención de las autoridades.

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Por ello, las corporaciones enfrentan obstáculos al ejecutar órdenes de aprehensión, cateos y aseguramientos. En regiones como Cuautepec, los grupos relacionados con el robo de hidrocarburo recurren al envío de mujeres y niños como escudo, una práctica que frena operativos y coloca en riesgo a población vulnerable.

Ante este escenario, el gobierno estatal mantiene operativos para detener generadores de violencia, además del aseguramiento de predios, vehículos, pipas y bidones, así como campañas de concientización para advertir que estas acciones no solo afectan la economía, sino que ponen en peligro la vida.

Cifras que reflejan el problema

La dimensión del fenómeno se observa en los registros oficiales. De enero a septiembre de 2025, Pemex identificó mil 918 tomas clandestinas en Hidalgo.

Estas cifras confirman que el huachicoleo mantiene una presencia constante pese al refuerzo de seguridad.

En otro frente, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió en 2024 una recomendación donde señaló a Pemex por omisiones en la prevención de la tragedia de Tlahuelilpan. Sobre este punto, Julio Menchaca Salazar aclaró que la atención y cumplimiento de esa resolución corresponden al gobierno federal.

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