Hidalgo

La platería, tradición hecha a mano

En los rincones empedrados de Real del Monte, un platero —que prefiere mantener el anonimato— lleva 25 años dedicado al arte de transformar la plata en piezas únicas.

En entrevista para Subrayado, nos relató que aprendió el oficio en la Ciudad de México y desde entonces se ha especializado en técnicas como la cera perdida, el calado y la elaboración de pulseras hechas completamente a mano.

El tiempo que le toma crear una pieza varía según su complejidad: hay trabajos que terminan en un día, pero otros pueden requerir hasta ocho. La precisión, el detalle y el amor por el oficio marcan cada paso del proceso.

La materia prima la consigue principalmente a través de pedacería de plata, que compra en negocios especializados o directamente en la compañía Real del Monte.

VER MÁS: Comenzó la fiesta más brillante de Real del Monte

Además de tener su taller en el pueblo mágico, también expone y vende sus piezas cada fin de semana en una carpa frente al Reloj Monumental de Pachuca. Aunque debe rentar el espacio, considera importante tener presencia fuera del pueblo y acercarse a nuevos públicos.

Entre competencia desleal, regateos y amor por la plata

El oficio de platero no ha sido fácil de sostener. Uno de los mayores retos que enfrentan los plateros artesanales actualmente es la competencia con productos importados de bajo costo como la bisutería de acero o chapa de oro, que no tienen comparación en calidad ni en valor.

Pese a ello, muchos consumidores los prefieren por su bajo precio, sin considerar que las piezas artesanales sí representan una inversión real.

Otro desafío constante es el regateo. La mayoría de las personas intenta bajar el precio sin tomar en cuenta el valor del metal y las horas de trabajo que hay detrás de cada pieza. Aun así, él ha aprendido a negociar sin devaluar su labor.

Aunque reconoce que la situación es difícil, también cree en el valor duradero de la plata como metal precioso. En su experiencia, incluso las casas de empeño ya reconocen su valor, algo que antes no ocurría.

Mientras haya personas dispuestas a valorar lo hecho a mano, la platería artesanal seguirá brillando, aunque cada vez más amenazada por un mercado que muchas veces apuesta por lo barato antes que por lo auténtico.

BERE GAMBOA

WhatsApp

Si quieres enterarte de más, síguenos en FacebookYouTube o bien en TikTok.

Back to top button