
Este martes 23 de septiembre, Cinepolis Galerías Pachuca fue testigo de la presentación de una gran obra dirigida por el profesor Branko Pérez Restovic como parte del 82 aniversario del Tec de Monterrey.
Campus Pachuca sin duda llenó de orgullo a la comunidad Tec, ya que fue el único a nivel nacional que llevó a la pantalla grande el documental “Eugenio”.
La institución educativa lleva 45 años en Hidalgo. Fue en 1980, al mero estilo del primer campus, que la Unidad Hidalgo del Tecnológico de Monterrey se encontraba en una casa rentada en el centro de Pachuca y fue hasta 1982 cuando se trasladó a su ubicación actual, frente a la plaza Galerías Pachuca.
Los primeros pasos del empresario mexicano
Eugenio Garza Sada, más conocido como Don Eugenio, fue un empresario mexicano muy visionario para su época. Si bien era cierto que no le gustaba ser el centro de atención, fue casi como una celebridad en su tierra, Monterrey.
Nació un lunes 11 de enero de 1892, cuando Porfirio Díaz aún era dictador —y presidente de México— de hecho, ese año fue su tercera reelección.
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Volviendo con el nacimiento Don Eugenio, tal vez todo estaba alineado para que su visión lo llevará al éxito y la notoriedad, ya que durante su infancia el país comenzó a industrializarse percibiendo una gran cantidad de inversión extranjera.
Estudió ingeniería Civil en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) en un tiempo en el que saber inglés y estudiar en el extranjero era un privilegio. Y aquí es donde fácilmente pudo tomar el camino de nepobaby que todos conocemos, sin embargo su idea nunca fue esa.
Cuando regresa a Monterrey se hace cargo de la empresa familiar: Cervecería Cuauhtémoc. Bueno, él y su hermano Roberto.
Dato curioso: Entre él y su hermano fundaron 48 empresas en conjunto.
Los grandes líderes tienen grandes retos
Es bien fácil ver historias de éxito como esta y decir que todo vino desde su privilegio, pero para la época en la que él y su hermano, Roberto Garza Sada, tomaron la batuta de la Cervecería Cuauhtémoc, el país se encontraba en una gran depresión económica.
Y tal vez fue el tiempo de crisis lo que hizo que viera más oportunidades. Entendió lo que era el Massive Transformative Purpose antes de que llegará el marketing 4.0 y comprendió las necesidades de los colaboradores antes de que en México entrara la cultura organizacional, donde los patrones ya no trataban como máquinas a sus empleados sino como personas.
Fundación del Tec de Monterrey
El pensamiento de que la educación era lo que podía cambiar al mundo, fue lo que lo hizo invertir en esa industria, y —no me lo vas a creer— aunque ahorita todos conocemos a esta institución como la mejor de México —y de las más caras—.
Los primeros 10 años fueron difíciles, pues si vemos esto desde un lado empresarial, la escuela estaba en quiebra, no daba rendimientos.
No obstante, su visión empresarial y social, su compromiso con su comunidad, fue lo que hicieron que no desertara, al contrario, él sabía que la calidad cuesta y él estaba dispuesto a realizarlo.
Puntos clave de su éxito
Liderazgo con sentido humano:
Creía que el capital más importante de una empresa era su gente. Practicaba la escucha activa de sus colaboradores y priorizaba su desarrollo profesional.
Estaba convencido de que un empleado contento y valorado era inherentemente más productivo y leal.
Visionario del capitalismo social:
Fue uno de los pioneros en México en practicar lo que hoy se conoce como capitalismo consciente. Su enfoque iba más allá de la rentabilidad; buscaba generar un impacto positivo duradero en la comunidad y en sus empleados, entendiendo que el éxito empresarial y el progreso social están intrínsecamente ligados.
Disciplina y equilibrio vida-trabajo:
Era meticuloso en separar su vida profesional de la familiar. Al llegar a casa, el ritual de dejar su saco y sombrero en el perchero simbolizaba que los problemas laborales quedaban “afuera”.
Esta disciplina le permitía dedicarse plenamente a su familia, considerando este espacio como fundamental para su propio bienestar y estabilidad.
Austeridad y discreción:
A pesar de su enorme éxito, su vida se caracterizó por la austeridad y la humildad. Evitaba la ostentación, creyendo que la discreción y el trato humano directo eran bases para una vida y un liderazgo auténticos.
Espíritu emprendedor con impacto social:
Su legado se distingue por fusionar el emprendimiento empresarial con el emprendimiento social. No solo fundó y expandió imperios industriales como FEMSA y Cuauhtémoc Moctezuma, sino que también creó instituciones educativas y de beneficencia (como el Tec de Monterrey) destinadas a fortalecer el tejido social.
Pasatiempos que fortalecían la familia:
Encontrar equilibrio era crucial. Sus pasatiempos, como la jardinería y tocar el piano —actividad que disfrutaba acompañado del canto de su familia—, reflejaban su búsqueda de armonía y su convicción de que los momentos de esparcimiento compartido eran esenciales para una vida plena.
MIRELY I. ENRÍQUEZ
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