¿Renuncia o escape? ¿De qué huyó realmente Gertz Manero?
Estafa Maestra, Ayotzinapa, Segalmex, huachicol fiscal… Dicen que renunció, pero el timing es tan perfecto que parece más una escapadita estratégica.
A ver, a ver… ¿de verdad alguien cree que la renuncia de Alejandro Gertz Manero fue así nomás, por salud, cansancio o por “cerrar un ciclo”? Por favor. El exfiscal dejó la FGR exactamente igual que como llegó: con un montón de carpetas abiertas, escándalos rebotando por todos lados y una impunidad del tamaño del Ángel. Pero lo jugoso no es lo que dejó… sino por qué se fue justo ahora.
Porque no es coincidencia que, casi siete años después, Gertz abandone el barco cuando la marea empieza a levantar olas peligrosas: Estafa Maestra sin resolver, Ayotzinapa dinamitado, Segalmex convertido en el “cochinito roto” del sexenio, huachicol fiscal embarrando a mandos de Marina, y casos mediáticos en los que él mismo metió las manos hasta el codo: los científicos del Conacyt, la familia Jenkins y su pleito casi novelesco con los Moran Cuevas.
Y sí, claro, todos esos casos “en proceso”. Un proceso tan lento que perece caminando con chanclas mojadas.
Pero aquí viene lo sabroso: el primer escándalo de corrupción del gobierno de Sheinbaum —el huachicol fiscal— ya tocó fibras militares. Hablamos de marinos en activo, un vicealmirante involucrado y la sombra gigante del almirante Ojeda. ¿De verdad creen que Gertz quería estar sentado en su oficina cuando empezaran a caer las fichas del dominó?
TAMBIÉN PUEDES LEER: EU enciende alarmas por asaltos en la carretera 85D de Nuevo León
No olvidemos que este fiscal llegó al poder prometiendo limpiar el cochinero de décadas. Terminó atorado entre los costales de mugre de Peña, los pendientes de AMLO y ahora las broncas fresquecitas de la nueva administración. Y como buen político experto en sobrevivir, sabe identificar el momento exacto para irse antes de que el fuego llegue a la puerta.
¿Renunció? Sí.
¿Porque “era lo mejor”? Ajá.
¿O porque vio venir algo mucho más grande que él? Ahí está la pregunta.
Teoría conspiranoica amable: Gertz no salió… lo sacaron. O, mínimo, le hicieron ver que era buen momento para “aceptar una embajada” (guiño, guiño) y dejar que alguien más cargue con el muerto —o con los 15 muertos políticos que dejó regados en expedientes inconclusos.
Sea como sea, el primer fiscal “autónomo” se va dejando exactamente lo que prometió combatir: impunidad arriba del 90%. Y lo más inquietante no es lo que ya sabemos, sino lo que quizá nunca nos van a contar.
Porque si la renuncia de Gertz Manero fue una cortina de humo… ¿qué demonios está pasando detrás?

Si quieres enterarte de más, síguenos en Facebook, YouTube o bien en TikTok.










