Arzobispo de Tulancingo recibe palio de manos del Papa León XIV

Este signo de unidad arzobispal se entregó en una ceremonia especial por el día de San Pedro y San Pablo

Con orgullo y emoción, Monseñor Oscar Roberto Domínguez Couttolenc, arzobispo de la Arquidiócesis deTulancingo, recibió este domingo 29 de junio el palio arzobispal directamente de las manos del Papa León XIV. Esto ocurrió en la Basílica de San Pedro, en una celebración llena de simbolismo durante la solemnidad de San Pedro y San Pablo.

El palio, una banda de lana que representa la misión pastoral y la unidad con el Papa, fue entregado a Domínguez y a otros 53 nuevos arzobispos metropolitanos de diferentes partes del mundo, incluyendo a 12 provenientes de América Latina.

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En la misa transmitida en vivo por el Vaticano, los arzobispos ingresaron con el Santo Padre para participar en este importante ritual. Durante la homilía, León XIV dedicó un mensaje especial a los nuevos portadores del palio:

“En la alegría de esta comunión, que el camino de los santos Pedro y Pablo nos invita a cultivar, saludo a los hermanos arzobispos que hoy reciben el palio. Queridos hermanos, este signo, al mismo tiempo que recuerda la tarea pastoral que les ha sido confiada, expresa la comunión con el obispo de Roma, para que, en la unidad de la fe católica, cada uno de ustedes pueda alimentarla en las Iglesias locales confiadas a ustedes”, externó el Sumo Pontífice.

En las imágenes compartidas desde Roma, se pudo ver cómo Monseñor Domínguez Couttolenc fue de los primeros en recibir el palio. De rodillas, el Papa le colocó la banda, lo abrazó y estrechó su mano en un emotivo gesto de cercanía y fraternidad. Incluso, se vio que el arzobispo tulancinguense aprovechó para decirle unas palabras al Santo Padre.

Unas horas antes…

Previo a la ceremonia, Monseñor Domínguez compartió un mensaje en redes sociales desde el Colegio Mexicano en Roma, donde expresó su alegría y también la gran responsabilidad que este nombramiento conlleva:

“A unas horas de recibir el palio, que es una alegría pero también un compromiso para poderme entregar plenamente en el trabajo pastoral. Les pido su oración y les mando un saludo desde aquí, desde nuestra casa mexicana: el Colegio de México aquí en Roma. Que Dios les bendiga y Santa María de Guadalupe les acompañe”, dijo.

¿Qué es el palio y por qué es tan importante?

El palio no es solo un ornamento, es un símbolo de la autoridad pastoral que conecta directamente al arzobispo con el Papa. Es una tradición que viene desde el siglo VI y está elaborada por monjas benedictinas con lana de cordero, lo que representa al buen pastor que cuida y guía a sus ovejas, especialmente a las que están perdidas o debilitadas.

Según explicó hace años el Papa Benedicto XVI, la lana de cordero simboliza “la misión del pastor de llevar a las ovejas perdidas, enfermas y débiles a las aguas de la vida”.

Como parte de esta tradición, Monseñor Oscar Domínguez tendrá una segunda ceremonia de imposición del palio en la Arquidiócesis de Tulancingo. Esta será presidida próximamente por el nuncio apostólico en México, Joseph Spiteri, en una misa donde la comunidad podrá acompañarlo y celebrar junto a él.

Desde 2015, por impulso del Papa Francisco, se impone el palio en iglesias locales para fortalecer la cercanía entre el arzobispo y su comunidad.

Así que, en palabras simples, este momento no solo conecta a Tulancingo con Roma, sino que también marca un nuevo capítulo en el liderazgo pastoral de Monseñor Oscar Domínguez, quien ahora porta un símbolo milenario que lo compromete aún más con su comunidad.

Enrique Gutiérrez

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