
Donald Trump salió feliz de su reunión con Xi Jinping —tan feliz que la llamó “increíble”. El encuentro, que se dio en la ciudad surcoreana de Busan durante la cumbre de la APEC, parece haber bajado la tensión entre Estados Unidos y China, al menos por ahora.
El presidente gringo anunció que reducirá a la mitad los aranceles al fentanilo chino, pasando del 20% al 10%, luego de que Xi prometiera apretar el control sobre los químicos que sirven para fabricar este potente opioide sintético.
Por su parte, China también aflojó un poco la cuerda: suspenderá por un año los controles a las exportaciones de minerales raros, esos que se usan para fabricar desde celulares hasta autos eléctricos.
Y como si eso no fuera suficiente, Xi también autorizó la compra masiva de soja, sorgo y otros productos agrícolas estadounidenses, algo que Trump no dudó en presumir en su red Truth Social, asegurando que ambos países “se respetan enormemente” y que lo que acaba de pasar “solo fortalecerá esa relación”.
SIGUE LEYENDO: Todo esto es lo que puede hacer NEO, el primer robot doméstico humanoide
El republicano dijo que visitará China en abril del próximo año y que, más adelante, Xi le devolverá la visita a Washington. Además, dejó entrever que podría venir un acuerdo energético gigante, con la posible compra de petróleo y gas de Alaska por parte del gigante asiático.
Sobre otros temas espinosos —como Taiwán o los chips de inteligencia artificial—, Trump aseguró que “no se mencionaron” o que “todavía se están viendo los detalles”. Pero sí confirmó que Estados Unidos será “mediador” entre Nvidia y China para que se cierren nuevos acuerdos tecnológicos.
Por ahora, ambos líderes parecen haber encontrado una fórmula temporal de paz económica: menos impuestos, más comercio y, sobre todo, más sonrisas para las cámaras.
Si quieres enterarte de más, síguenos en Facebook, YouTube o bien en TikTok.