
Si hablamos de “la oficina soñada”, Google casi siempre se lleva el primer lugar.
Y no es para menos pues sus espacios no se parecen en nada a los cubículos grises que muchos imaginamos cuando pensamos en un trabajo de oficina.
Aquí el concepto es simple si quieres que tu gente sea creativa, dales un lugar donde trabajar sea un gusto y no una obligación.
TAMBIÉN PUEDES LEER: ¡Coachella 2026! Sabrina Carpenter y Justin Bieber lideran el festival
En el campus Bay View, California, por ejemplo, los techos parecen sacados de una película futurista.
Se llaman “dragon scales” y son más de 50 mil paneles solares que generan energía limpia.
O sea, no solo es bonito, también es sustentable.
Por dentro, los espacios están llenos de luz natural, zonas abiertas y rincones que invitan a platicar y a que las ideas fluyan.
En Dublín, su sede europea, cada piso tiene un tema: “Search”, “Be Green”, “Create”… casi como si caminaras dentro del propio buscador.
Hay gimnasios, restaurantes, salas de juegos y hasta piscinas. ¿Un break después de una junta pesada? Pues te echas un clavado.
En Tokio, las oficinas mezclan lo moderno con lo tradicional: tatamis, jardines interiores y hasta mini parques dentro del edificio.
Y si nos vamos a Zúrich, encontramos toboganes internos y cabinas de góndola para tener reuniones que parecen más un paseo alpino que un compromiso laboral.
Lo que hace especial a Google no es solo el diseño, sino la filosofía, darle a la gente espacios cómodos, divertidos y sostenibles, donde la innovación se sienta natural.
Por eso, trabajar ahí no solo es un empleo, es pertenecer a un lugar que inspira. Y claro, ¿quién no quisiera mandar correos desde un puff gigante o cerrar el día bajando por un tobogán?
Si quieres enterarte de más, síguenos en Facebook, YouTube o bien en TikTok.