
No es tu imaginación: agosto puede sentirse raro, como una especie de “limbo emocional”.
No es inicio ni fin de año, no hay puentes ni festividades importantes, y para muchos representa una etapa de transición.
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Expertos en salud mental, como el psiquiatra español Enrique Rojas, explican que agosto es el mes donde más se reflexiona en soledad: por vacaciones, por el clima cambiante o por la presión del cierre del año que ya asoma.
En México, agosto también coincide con gastos escolares, lluvias persistentes y una sensación de “ya pasó lo bueno del año”.
¿Cómo evitar esa bajada emocional?
Psicólogos recomiendan establecer microobjetivos semanales, buscar actividades placenteras (sin sobrecargarte), y reconectar con tus círculos sociales.
Aprovecha la falta de días feriados para adelantar tareas, trabajo y pendientes para cuándo llegue el momento, disfrutes de unas merecidas vacaciones.
La lluvia también trae cosas buenas, ¡no te sientas melancólico!
Si debes quedarte en casa, ten por seguro que siempre hay algo que hacer, arregla tu espacio, aprende una habilidad nueva, convive contigo mismo.
Y si puedes, ¡no te encierres solo con tus pensamientos mientras llueve mientras pones una playlist melancólica!
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