
La administración de Donald Trump habilitó un nuevo portal en línea titulado “A Call to Action”. Este espacio utiliza recursos del Estado para monitorear y catalogar a la prensa libre, indicando un punto de inflexión en la relación entre el gobierno y los medios.
Un llamado a la acción ciudadana contra los medios
La iniciativa invita a los ciudadanos a denunciar “sesgos mediáticos”, lo que marca un cambio notable en la democracia contemporánea.
El portal promueve una dinámica de gamificación del conflicto político. Al animar a los simpatizantes a enviar enlaces y reportes, la administración moviliza su base electoral y crea un estado de alerta permanente contra un “enemigo interno”.
De esta manera, se construye una base de datos masiva, financiada por los contribuyentes, que pasa por alto la intermediación de los medios tradicionales.
El “Salón de la Vergüenza”: de escrutado a juez
Este nuevo enfoque incluye secciones como el “Salón de la Vergüenza” e “Infractor Mediático de la Semana”, mostrando que la Casa Blanca ha dejado de ser un sujeto pasivo del escrutinio para convertirse en un juez activo de la narrativa informativa.
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Cuando se etiqueta a un reportero en el “Salón de la Vergüenza”, se coloca una diana virtual sobre ese persona, impactando de manera severa el clima de polarización ya existente.
Un modelo con precedentes internacionales
Para los observadores internacionales, la estrategia evoca experiencias previas en América Latina. La administración está implementando un modelo que recuerda a la sección “Quién es quién en las mentiras de la semana”, presentada en México.
Esto convierte su esfuerzo en un modelo digitalizado que potencialmente afecta el ecosistema mediático en Estados Unidos.
El efecto inmediato es devastador y multifacético. Ser etiquetado como proveedor de “fake news” por la Casa Blanca puede tener consecuencias económicas directas para los medios.
Este modelo de la administración influye en la percepción general sobre los medios. A diferencia de la administración de Richard Nixon, que mantuvo su lista de enemigos en secreto, esta administración publica abiertamente su “Salón de la Vergüenza”.
AGENCIAS

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