El lado oscuro de saltarse el desayuno, ¿las consecuencias?

Por algo dicen que el desayuno es la comida más importante del día. Checa por qué salir con "la panza de farol" te trae consecuencias negativas.

Saltarse el desayuno no solo te deja con hambre, afecta tu energía, tu cerebro y hasta tu salud a largo plazo. Estudios de Harvard, la Clínica Mayo y otras instituciones explican por qué la primera comida del día es crucial.

Tu cerebro

Cuando te saltas el desayuno, tu cuerpo entra en un estado de alerta. Al no recibir alimento después de varias horas de sueño, los niveles de glucosa en sangre caen drásticamente, lo que afecta directamente a tu cerebro, que depende de la glucosa como principal fuente de energía.

Estudios de la Universidad de Harvard demuestran que la falta de desayuno reduce la concentración, la memoria a corto plazo y la capacidad de resolver problemas. Además, el cuerpo responde liberando cortisol, la hormona del estrés, lo que puede generarte ansiedad e irritabilidad desde temprano en el día.

Tu metabolismo

Al no recibir comida por la mañana, tu metabolismo se adapta para gastar menos energía. 

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Según la Clínica Mayo, esto puede llevar a una mayor acumulación de grasa con el tiempo, ya que el cuerpo entra en “modo ahorro”. 

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Investigaciones de la Universidad de Stanford también vinculan la falta de desayuno con un mayor riesgo de resistencia a la insulina, un precursor de la diabetes tipo 2. Además, al llegar con más hambre al almuerzo, es más probable que comas en exceso y elijas alimentos poco saludables.

Salud cardiobascular

La American Heart Association ha encontrado que las personas que no desayunan tienen un 27% más de riesgo de sufrir enfermedades cardíacas.

Esto se debe, en parte, a que saltarse el desayuno se asocia con presión arterial más alta y niveles elevados de colesterol LDL (el “malo”). Con el tiempo, estos factores aumentan las probabilidades de desarrollar problemas cardiovasculares.

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Desayunar no es solo una cuestión de tradición, sino una necesidad biológica. Si lo omites con frecuencia, tu cuerpo y tu mente pagan las consecuencias. Lo ideal es elegir alimentos nutritivos que te den energía sin provocar picos de azúcar, para empezar el día con el mejor pie.

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