DestacadasSalud

El café no promete felicidad, pero sí un respiro…

En México, la mañana no empieza con el despertador, empieza con el aroma de café que sale de la cafetera, el vaso de unicel en la esquina o la fila eterna en la cafetería. 

Esa primera taza parece tener superpoderes: despierta el cerebro, afila la concentración y, por un momento, le baja el volumen al mundo.


¿Es bueno tomar mucho cafe?

La ciencia tiene una explicación simple y elegante. La cafeína estimula la dopamina, el químico del bienestar y la motivación. Por eso, en las primeras horas del día, el café puede sentirse como un pequeño “reinicio emocional”. 

Estudios a gran escala han encontrado que quienes beben café con regularidad reportan menos síntomas de depresión, aunque los expertos son claros: no es un tratamiento, ni una cura, ni un sustituto de la terapia o el ejercicio.

PUEDES LEER: ¿Trump le dio a Nicki Minaj una visa “dorada” de un millón de dólares?


El truco está en la dosis

Psiquiatras y especialistas coinciden en que el punto ideal suele ser una o dos tazas. Menos puede no hacer gran cosa. Más puede convertir la energía en ansiedad, palpitaciones y ese temblor incómodo que delata que te pasaste de la raya.

Además, para los cafeteros de diario, el “subidón” muchas veces es solo aliviar la abstinencia: quitarte el cansancio y el dolor de cabeza que llegan cuando tu cuerpo ya espera su dosis matutina.

Hay que leer el reloj, también. Tomar café muy tarde puede sabotear el sueño, y dormir mal es uno de los atajos más rápidos hacia un mal humor persistente. Los médicos recomiendan evitar la cafeína entre 6 y 12 horas antes de acostarte, sobre todo si eres sensible o propenso a la ansiedad.


WhatsApp


Si quieres enterarte de más, síguenos en FacebookYouTube o bien en TikTok.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to top button