
El 12 de enero de 2026 la policía de la localidad de Saint Rémy recibió una denuncia anónima que señalaba la existencia de material audiovisual comprometedor en el domicilio de Dominique Pelicot; la investigación se inició tras la incautación del ordenador portátil del sospechoso, donde se hallaron cientos de archivos con imágenes y videos que mostraban a la esposa, Gisèle Pelicot, en estado de inconsciencia mientras varios hombres la agredían sexualmente.
El agente Laurent Perret, sargento adjunto, contactó a la víctima para solicitar su presencia en la comisaría. Durante la entrevista, la policía le mostró una serie de fotografías y videos extraídos del dispositivo confiscado. En la primera imagen se observaba a una mujer acostada de lado, vestida con un liguero, mientras un hombre la violaba. El agente indicó que la persona en la foto correspondía a la esposa del investigado. En la segunda y tercera imágenes aparecían a la misma mujer siendo agredida por diferentes víctimarios, algunos portando ropa de trabajo.
Gisèle Pelicot manifestó que no reconocía su rostro en las imágenes, describiendo la apariencia de la mujer como “cuerpo sin rasgos definidos”. La víctima explicó que, durante varios años, su marido le administró sustancias sedantes en alimentos y bebidas, lo que le provocó episodios de inconsciencia prolongada. Según los archivos recuperados, Dominique Pelicot utilizó un chat en línea para reclutar a hombres dispuestos a cometer agresiones mientras la víctima permanecía bajo los efectos de los fármacos.
El proceso judicial comenzó en febrero de 2024, cuando detuvieron a Dominique Pelicot y lo pusieron a disposición del tribunal. La acusación incluyó cargos de violación, intento de violación y agresión sexual. En total, 53 hombres fueron identificados como participantes en los hechos; 47 recibieron condenas por violación, dos por intento de violación y dos por agresión sexual. Las sentencias acumuladas ascendieron a 428 años de prisión.
Durante el juicio de apelación, que tuvo lugar el 26 de enero de 2026, Gisèle Pelicot compareció en la sala del tribunal acompañada de su hijo Florian Pelicot. La víctima declaró que la revelación de los archivos cambió radicalmente su percepción de la relación con su esposo. En su testimonio, señaló que la información proporcionada por la policía coincidía con los recuerdos fragmentados que tenía sobre episodios de pérdida de conciencia.
SIGUE LEYENDO: Padre le dispara a su hija tras “discusión” sobre Donald Trump
El caso recibió cobertura mediática internacional después de la publicación del libro “Un himno a la vida: la vergüenza debe cambiar de bando”, escrito por Gisèle Pelicot junto a la periodista Judith Perrignon. El libro detalla el proceso de descubrimiento de los archivos, la intervención policial y el desarrollo del proceso judicial.
La obra también menciona la aparición de un guardia de seguridad de un supermercado que, en 2023, capturó a Dominique Pelicot filmando bajo las faldas de clientas, lo que desencadenó la investigación inicial.
Dominique Pelicot fue condenado a 20 años de prisión, la pena máxima prevista para los cargos que le fueron imputados. La sentencia se dictó tras un juicio público que incluyó la presentación de pruebas audiovisuales como evidencia principal. La defensa del acusado argumentó que los archivos podrían haber sido manipulados, pero el tribunal desestimó dicha alegación tras la verificación forense de los datos.
El caso ha generado un debate sobre la necesidad de reforzar los mecanismos de detección de delitos sexuales cometidos bajo el efecto de sustancias sedantes. Autoridades locales anunciaron la creación de un protocolo especializado para la revisión de dispositivos electrónicos en investigaciones de agresiones sexuales, con el objetivo de identificar patrones de reclutamiento en plataformas en línea.
Gisèle Pelicot, ahora de 73 años, continúa participando en campañas de sensibilización contra la violencia sexual. En declaraciones públicas, la víctima ha subrayado la importancia de la denuncia temprana y la preservación de pruebas digitales como herramienta fundamental para la persecución de este tipo de delitos.
Si quieres enterarte de más, síguenos en Facebook, YouTube o bien en TikTok.
