
La noche pintaba para que los Lakers extendieran el buen momento, pero terminó convirtiéndose en un golpe seco en el Crypto Arena.
Los angelinos llegaban con siete victorias seguidas, trepados en lo alto del Oeste, pero los Suns apagaron el show con una actuación que dejó fríos a los de Redick.
Sí, LeBron James regresó, pero lejos de encender motores, el 23 tuvo una de esas noches que se quieren borrar rápido: falló 7 de 10 tiros, perdió ritmo, perdió balones y terminó dejando dudas justo cuando más lo necesitaban.
Brooks y Gillespie
Enfrente, Phoenix tuvo un par de verdugos que jugaron como si el Crypto fuera su casa. Dillon Brooks eterno provocador y archirrival de LeBron se fue hasta 33 puntos con 15/26 en tiros.
Y para rematar, Collin Gillespie se convirtió en francotirador: 8 triples, 28 puntos y una noche que silenció a todo Los Ángeles.
Mientras los Lakers se ahogaban en 21 pérdidas, los Suns corrían sin freno: 28 puntos en contragolpe contra… 2 de L.A. Ahí se rompió todo.
La preocupación extra: Booker lesionado
Phoenix ganó, pero no se fue tranquilo. Devin Booker solo jugó diez minutos tras un tirón en la ingle. Se desconoce el alcance, pero encendió alertas.
MIRA ESTO: ¿Puede Djokovic reconstruir su cuerpo y desafiar a Alcaraz y Sinner?
Una derrota que pesa
El marcador final (91-116) confirmó que los Suns les pintaron la cara. Los Lakers siguen segundos del Oeste, pero este golpe deja claro que el camino no es tan cómodo como parecía.
LeBron terminó con apenas 10 puntos en una noche tensa, incluso con un pique incluido con Brooks. No hubo remontada, no hubo reacción… solo una derrota que obliga a reflexionar.
Si quieres enterarte de más, síguenos en Facebook, YouTube o bien en TikTok.