Ganaron y desaparecieron: ¿qué fue de los Titanes de Tulancingo?

Titanes de Tulancingo pudo convertirse en una historia grande… pero terminó en el escritorio.

Hay historias del futbol mexicano que parecen inventadas. Titanes de Tulancingo fue campeón dos veces en apenas una temporada y, aun así, no pudo subir de categoría.

El equipo nació alrededor de 2010 como proyecto ligado al Pachuca y encontró en el Estadio Primero de Mayo una casa que rápidamente se convirtió en escenario de una de las mejores rachas futboleras que ha vivido Tulancingo.

En el Apertura 2011 terminó invicto la fase regular: 11 victorias, tres empates y 39 puntos, antes de arrasar en la liguilla y levantar el título frente a Tecamachalco.


Y aquello no fue casualidad

Los Titanes tenían una camada de futbolistas que después tendría nombres conocidos en el futbol mexicano.

Hirving “Chucky” Lozano aparece entre los jugadores vinculados al plantel, además de William Yarbrough, Dieter Villalpando y otros futbolistas que pasaron por el proyecto.

PUEDES LEER: ¿Checo Pérez cambia de equipo? Williams aparece en el radar

En aquella final de 2011, sin embargo, el héroe fue Raúl Meraz, autor de los dos goles con los que Tulancingo derrotó 2-0 a Tecamachalco ante más de cinco mil aficionados.

El técnico era nada menos que Rubén “El Ratón” Ayala, un viejo conocido del futbol mexicano.

Pero los Titanes todavía tenían una página más por escribir. En el Clausura 2012 volvieron a llegar hasta el último partido y otra vez derrotaron a Tecamachalco, esta vez con un global de 4-0, para convertirse en campeones de ambos torneos y ganar el derecho deportivo de pelear por el ascenso.

Parecía que Tulancingo tendría futbol de una categoría superior. El problema apareció fuera de la cancha: el club no cumplió con los requisitos de infraestructura establecidos para ascender. Tecamachalco tampoco cumplió con ellos, por lo que el boleto quedó enredado en los escritorios.


Y ahí está la parte que todavía duele…

Los Titanes ganaron en la cancha, pero perdieron en el escritorio. El proyecto no continuó y la franquicia terminó desapareciendo en 2012.

Para Tulancingo quedó la paradoja de tener un equipo que ganó los dos torneos de la temporada y aun así nunca pudo jugar en la división superior.

Hoy, cuando se habla de futbol profesional en la ciudad, los Titanes aparecen como una de esas historias que recuerdan lo que pudo ser: un equipo campeón, una generación de talento y un estadio lleno que estuvieron a un paso de convertir a Tulancingo en una plaza importante del futbol mexicano.



Si quieres enterarte de más, síguenos en FacebookYouTube o bien en TikTok.

Salir de la versión móvil