Chelsea golea al Barcelona: una crisis que se hace más grande

El Barcelona salió de Stamford Bridge hecho pedazos por parte del Chelsea. No fue solo un 3-0. Fue un repaso total, un baile, una clase de cómo se desarma mental y tácticamente a un equipo grande.
El Chelsea le pintó la cara, le metió tres, le anuló otros tres y aún así pareció quedarse corto ante un Barça sin alma, sin control, sin respuestas… y sin Pedri.
Los de Hansi Flick empezaron mal y terminaron peor: autogol de Koundé, expulsión infantil de Araujo y una noche para el olvido bajo la lluvia londinense.
Mientras tanto, un Stamford Bridge encendido vio cómo Estevao, con solo 18 años, se transformó en la pesadilla culé: golazo, regates, descaro y dominio total por la banda. A su fiesta se sumó Liam Delap, que llevaba meses sin marcar y encontró en un Barça frágil el mejor pretexto para volver a celebrar.
Y para coronar la humillación, un detalle que duele: Lamine Yamal, frustrado, impreciso y completamente controlado por Marc Cucurella, tuvo que aguantar cómo la grada del Chelsea le cantaba sin piedad: “You are a shit Estevao”, recordándole que la joya brasileña del otro lado estaba brillando mientras él se apagaba.

Un Barça sin identidad
El partido fue un espejo brutal de la realidad blaugrana: nervios, pérdidas constantes y un equipo que parece jugar con una mochila llena de dudas.
Enzo Maresca lo leyó desde el primer minuto: colocó a Pedro Neto como falso nueve y soltó a Estevao por derecha para atacar, una y otra vez, la fractura emocional y futbolística del Barcelona.
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El Chelsea dominó el primer tiempo como quiso. Dos goles anulados por detalles milimétricos, llegadas constantes y una sensación clara: la goleada estaba en el aire. El 1-0 llegó como premio a tanto esfuerzo… aunque fuera un autogol tragicómico entre Ferran Torres y Koundé.
La expulsión de Araujo fue el golpe final. Con diez jugadores desde el 44’, ni los cambios ni el ingreso de Rashford pudieron evitar el hundimiento. Estevao firmó el 2-0 con personalidad de estrella y Delap cerró el 3-0 ante un Barcelona deshecho.
Crisis profunda: un Barcelona que se cae a pedazos
El panorama es oscuro: si Real Madrid y PSG ganan sus partidos, el Barcelona podría quedar a cinco puntos del top 8, hundido en la decimocuarta posición con apenas siete unidades.
Flick está ante su mayor prueba desde que llegó al banquillo, y los próximos duelos ante Frankfurt, Slavia Praga y Copenhague ya dejaron de ser “partidos importantes”: ahora son finales obligadas.


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